Malas noticias para la última producción de terror protagonizada por Daniel Craig y Rachel Weisz. Hablamos de Dream House (Detrás de las paredes). Si no fuera poco el fracaso taquillero que está sufriendo tras un estreno más que discreto, o los "palos" que le han llegado por parte de la crítica estadounidense, ahora también llega una noticia de lo más surrealista, como que el director Jim Sheridan quiere "borrarse" de los títulos de crédito.
Tras otro rocambolesco "borrado del mapa" como fue el del director de Juez Dredd ("invitado a salir" del proyecto cuando el filme se encontraba en la sala de montaje), nos llega otra peculiar noticia. Y es que el director Jim Sheridan parece repudiar su trabajo recientemente estrenado en los Estados Unidos.
Hablamos de Dream House (aquí traducida como Detrás de las paredes). Una película que contaba con todos los ingredientes para dar mucho -y bien- que hablar en los próximos meses.
Según LA Times, el propio Sheridan habría acudido a finales del pasado mes de agosto a las oficinas centrales del Gremio de Directores de los Estados Unidos (DGA) para hacer las gestiones oportundas de cara a borrar su nombre de los títulos de crédito del filme.
Finalmente sus intenciones se vieron truncadas, puesto que el filme ya se encontraba finalizado y a las puertas de estrenarse en cines. Por lo tanto la película estará firmada por Jim Sheridan y no por el archiconocido Alan Smithee, el pseudónimo utilizado a tales efectos (algo así como John Smith para una persona sin identificar en los Estados Unidos).
Este titular destapa un sinfín de problemas desde el arranque de la producción. Incluyendo duras críticas del propio Sheridan al guión de David Lucka. Primeros pases con malos resultados que obligaron a la re-grabación de partes vitales de la película y otras tantas "malas historias" más de por medio.
Todo apunta a que Dream House (Detrás de las paredes) se sumará a la lista de películas fracaso en la temporada 2011. Más aún con las grandes expectativas puestas en ella. Una lástima por la gran materia prima con la que contaba -al menos sobre el papel-.