Con un mejor tono y un guión con algo más de ingenio que su homóloga "Sin compromiso", esta película entretiene y divierte pero sin ser ni tan original ni ingeniosa como pretende ser en bastantes momentos. Mila Kunis y Justin Timberlake llevan con amabilidad la historia, previsible en todo momento aunque no por ello no deja de tener buenas escenas repartidas en su desarrollo.
Sinopsis: Dylan se acaba de mudar a la ciudad de Nueva York y su mejor amiga es Jamie, la primera persona que conoció en la ciudad. Ambos cansados de las relaciones sentimentales y lo que conllevan emocionalmente, empiezan a tener sexo sin que ello perjudique su condición de amigos. Pero el añadir el componente sexual a su relación pronto empieza a tener sus complicaciones, las cuales ninguno de los dos quiere.
La idea para un guión de que una pareja de amigos empieza a tener relaciones sexuales sin ataduras y acaba aprendiendo que es más complicado de lo que parece no es sin dudas una idea excesivamente original pero en Hollywood parece ser bastante común. En un nuevo ejemplo de clonación de tramas y repetición de películas de forma simultánea por parte de diferentes estudios, "Con derecho a roce" repite historia, clichés con la reciente "Sin compromiso", protagonizada por la oscarizada Natalie Portman y Ashton Kutcher. Hay una gran diferencia entre ambas películas: una transcurre en Los Ángeles y la otra en Nueva York.
Aparte de esto, los guiones son prácticamente intercambiables, así como los personajes. Existe otra diferencia digna de mencionar y este "Con derecho a roce" es mejor película. Es más divertida, algo más aguda, tiene mejores diálogos y afortunadamente cuenta con una pareja protagonista con mejor química.
Como comedia ligera, funciona. También lo hace como colección de clichés típicos de las comedias románticas, de los cuales se ríe en algunas ocasiones y en otras, simplemente los utiliza sin disimulo de forma convencional. La película contiene algunos gags ingeniosos, especialmente los relacionados con las aplicaciones de tabletas y similares, mejorados todavía más en los créditos finales. El director Will Gluck ha sabido darle al filme la misma liviandad, fluidez y amabilidad que a su anterior película, "Rumores y mentiras" y aunque en estilo se parecen, no llega a poseer su chispa.
Parte de la culpa nace de la falta de ideas iniciales, en parte suplida por las situaciones individuales que plantea pero su obviedad narrativa limita completamente las posibilidades de la película. Predecible, también decepciona ligeramente que Will Gluck no haya visto otra forma de acabar esta historia más que empleando el final más obvio, enfatizando los clichés de las comedias románticas de las que en un punto parece querer reírse pero los cuales acaba empleando como argumento en el tercer acto.
Lo más destacado es la pareja protagonista, formada por Mila Kunis ("El libro de Eli") y Justin Timberlake ("La red social"). Ambos se desenvuelven con gran comodidad dentro de la comedia ligera y aquí funcionan de forma notable. Como en "Cisne negro", Kunis ejerce de competidora con Natalie Portman en un papel similar y en esta ocasión, sale vencedora con claridad. Timberlake demuestra una vez más que puede ser un sólido aporte como actor, aunque su parodia cantando un tema resulte lo mejor de la película. el filme cuenta además con los destacados secundarios Patricia Clarkson, Woody Harrelson y Richard Jenkins, todos ellos un tanto desaprovechados.
Al final, "Con derecho a roce" cumple su objetivo de entretener y divertir gracias en parte a la facilidad con la que el director da un mínimo de energía a la trama y a unos actores que saben darle vida al guión, el cual tiene buenos momentos escritos y también un abuso de las convenciones del género, el cual por mucho que intente modernizarse aparentando que trata las relaciones personales como si estuviéramos en el siglo XXI, todavía piensa como antaño.




