En la ciudad de Riverton existen la leyenda de que un asesino en serie regresará para acabar con los siete niños que nacieron la noche en la que supuestamente murió. En decimosexto aniversario del evento, uno a uno de los jóvenes morirán a manos de un asesino que puede ser uno de los siete o el propio criminal nunca falleció y que ha vuelto.
Una de las cosas más irritantes cuando uno lee una novela, un guión o ve una película es cuando se pretende que alguien se tome realmente en serio una historia cuya trama no tiene mucho sentido, que rompe su propia lógica cuando le conviene, su desarrollo está lleno de agujeros y queda patente que quien escribió el material nunca se preguntó por qué suceden las situaciones que está forzando que sucedan en la página al escribirlas con su pluma. Este filme llega de la mano de Wes Craven, conocido realizador de cintas de terror y que recientemente ha estrenado "Scream 4", siendo éste el primer guión original que firma en solitario en veinte años. Con una trayectoria de cuatro décadas dando miedo al espectador, sorprende que Wes Craven sea capaz de escribir y rodar una cinta tan convencional y mediocre como esta. Es toda una reivindicación en contra del dicho de que la experiencia es un grado, ya que este filme es más digno de un equipo amateur que no sabía muy bien lo que hacía que de un director consagrado del
género.
"Almas condenadas" tiene un inicio prometedor aunque engañoso. Sus primeros diez minutos demuestran el pulso que el director puede imprimir a una película y hacen creer que aunque no va a ser una cinta particularmente terrorífica, esta puede ser una experiencia como mínimo entretenida. Todo es un mero espejismo ya que a continuación salta 16 años adelante en el tiempo para reciclar todas las ideas de la saga "Scream" que el director deshechó y tiró a la papelera y que algún asistente recuperó por si acaso, ya que lo que Craven realiza aquí es una monótona repetición de lo que él ya ha hecho antes y cualquier otra película slasher que ha visto la luz en los últimos treinta años.
En su historia, un asesino que supuestamente murió 16 años atrás puede regresar él mismo o dentro de uno de los siete niños que nacieron la noche en la que murió. ¿Por qué? Se asume como cierto pero por que lo dice uno de los chavales. Otro de los jóvenes parece que es capaz de canalizar las almas de los que van muriendo, aunque esto no se explica, tampoco se emplea de forma interesante y, viendo la conclusión, no tiene ninguna lógica. Si teóricamente el objetivo son los 7 niños nacidos, tampoco se adivina el motivo por el cual el asesino mata a otras persona por que sí, la razón por la cual todo el mundo entra por las ventanas y el motivo por el cual todo el mundo es tan religioso.
El intentar responder esta y muchas otras preguntas mientras se está viendo el filme, sabiendo de que las respuestas no se encuentran en él, es lo más entretenido de "Almas condenadas". Incluso su conversión en postproducción en tres dimensiones es inapetente y soporífera, ostentado este filme el record del estreno en 3D con peor recaudación de la historia.
Con el mimo estad de adormilamiento es como parece que han estado actuando los diferentes intérpretes, elenco encabezado por Max Thieriot que quien como muchos de los otros actores aquí presentes parece sufrir de apatía crónica.
Wes Craven seguramente debía estar yendo de tienda en tienda buscando café para su equipo y así se perdió la mitad de los días de rodaje ya que si no es incomprensible como alguien que ha sentado las bases de las películas de terror es capaz de rodar un filme con asesinos en serie, muetres y algo de sangre de una forma tan tediosa y desganada.



